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Broadlink Home Assistant con HAIR: mandos por infrarrojos sin YAML

broadlink home assistant
Configura INFRARROJOS en Home Assistant SIN CÓDIGO ni YAML (adiós Broadlink y SmartIR)

Llegas a casa con el emisor Broadlink Home Assistant nuevecito. Lo sacas de la caja con toda la ilusión del mundo para integrar el ventilador del salón en Home Assistant. Y entonces empieza el calvario: YAML con sangrías imposibles, foros en inglés llenos de hexadecimales, integraciones medio abandonadas… Y todo eso solo para encender un puto ventilador desde el móvil.

Si has intentado configurar Broadlink en Home Assistant alguna vez, sabes exactamente de qué hablo. El problema no eras tú. El problema era que el sistema estaba diseñado para masoquistas con un doctorado en protocolos de infrarrojos. Pero eso ha cambiado. Las últimas versiones de Home Assistant han reescrito las reglas del juego, y una integración llamada HAIR ha convertido toda esa tortura en algo que cualquiera puede hacer en veinte minutos.

Hoy te cuento cómo funciona esta nueva arquitectura, te presento una navaja suiza china que emite y recibe IR, RF y Bluetooth a precio de risa, y te enseño a configurar cualquier mando desde una interfaz visual. Sin código. Sin hexadecimales. Sin armarte la de Dios es Cristo en tu servidor.

Capítulos del vídeo: Broadlink en Home Assistant con HAIR: mandos por infrarrojos sin YAML

En el vídeo completo te explico todo el proceso desde cero: por qué los infrarrojos eran un calvario, cómo funciona la nueva arquitectura de Home Assistant, el hardware recomendado y cómo usar HAIR para capturar y gestionar mandos sin YAML. Puedes saltar directamente a cualquier sección:

Por qué Broadlink en Home Assistant era un calvario (y por qué ya no lo es)

Para entender el antes y el después, hay que saber por qué integrar mandos por infrarrojos en Home Assistant era, hasta hace no tanto, una experiencia digna de un episodio de Pesadilla en la Cocina.

El problema de raíz era el acoplamiento. Los comandos IR, los protocolos de comunicación, el software y el hardware físico —tu Broadlink de turno— formaban un bloque monolítico. Una barra de hierro indivisible. Si un día se te freía el emisor y querías cambiarlo por otro dispositivo, tenías que tirar absolutamente todo a la basura y empezar desde cero: volver al YAML, rebuscar códigos en foros de Reddit o descargarte bases de datos de hexadecimales de GitHub sin saber muy bien si los códigos eran para tu modelo exacto de aire acondicionado o para el del vecino del quinto.

El resultado práctico era devastador. Integrabas la tele después de una tarde entera sudando sangre, y el ventilador ya «si eso para el verano que viene». La mayoría de la gente tiraba la toalla después del primer aparato y dejaba el Broadlink cogiendo polvo en un cajón.

Las nuevas versiones de Home Assistant han roto ese esquema por completo. El equipo de desarrollo ha separado la lógica del hardware introduciendo una capa intermedia, un traductor universal que actúa como árbitro. Ahora tu emisor IR —ya sea un Broadlink clásico, el Athom del que hablaremos enseguida u otro compatible— se convierte en un periférico tonto. Un ejecutor. No sabe nada de lo que está controlando: lo único que hace es escupir el destello de luz infrarroja con el comando que le dicta ese sistema central. Y punto.

Esto te da libertad total. Si mañana cambias tu Broadlink por otro hardware, vas a la configuración de Home Assistant, seleccionas el nuevo emisor, y todo tu sistema de mandos sigue funcionando exactamente igual. Sin reconfigurar nada. Cero dramas.

Esta separación hardware-software ha abierto además la puerta a herramientas de terceros que antes no podían existir. La más importante de todas se llama HAIR, y es el verdadero protagonista de este artículo. Pero antes de llegar ahí, hablemos del cacharro que he instalado en casa y que te recomiendo por encima de un Broadlink tradicional.

El emisor 3 en 1 de Athom: navaja suiza a precio de mercadillo

Si estás pensando en comprarte un emisor IR para Home Assistant hoy, que no te tiemble el pulso: olvídate del Broadlink y mira hacia el hardware basado en ESPHome. Concretamente, te recomiendo un modelo de Athom Tech que en AliExpress se conoce por la gama IoTorero, y que va armado hasta los dientes.

Por dentro lleva un ESP32. Y lo que lo convierte en una navaja suiza no es solo lo que emite, sino lo que también recibe. El cacharro tiene tres funciones:

Tres herramientas en un solo trasto. El precio equivale a un par de cañas y media de bravas. Pero lo que más gusta a los que somos un pelín perretes es lo que viene instalado de fábrica: ESPHome preinstalado y listo para funcionar. Cero soldador, cero flashear, cero líos.

Lo enchufas a la corriente, el dispositivo genera su propia red WiFi, te conectas desde tu móvil (ojo: necesitas la red de 2,4 GHz de tu casa, no la de 5 GHz), le metes tus credenciales y listo. Como usa ESPHome, la integración en Home Assistant es automática: abre Integraciones, entra en ESPHome y ya aparece listo para recibir y escupir comandos.

Ahora bien, quiero que te quedes con una cosa muy concreta: el hecho de que RECIBA infrarrojos lo cambia todo. Los emisores comerciales habituales, incluyendo la mayoría de los modelos de Broadlink, son sordos: solo emiten. No escuchan. El Athom sí. Y eso, combinado con HAIR, abre posibilidades que hace un año eran ciencia ficción en el mundo del infrarrojo doméstico.

Qué es HAIR y por qué lo cambia todo

HAIR son las siglas de Home Assistant Infrared Registry. Y para que te quede claro desde el primer segundo: HAIR es a los mandos por infrarrojos lo que el panel de Zigbee es a los dispositivos Zigbee. Un panel de administración completo, visual, desde el que gestionas absolutamente todo lo relacionado con tus mandos. Sin tocar un solo fichero YAML. Sin escribir código. Sin buscar hexadecimales en foros oscuros.

Se instala desde HACS en menos de un minuto. Una vez instalado, aparece en tu barra lateral de Home Assistant y desde ahí tienes el control total. Es importante saber que HAIR requiere Home Assistant 2026.4 o superior —porque se apoya en la nueva arquitectura universal que explicamos antes— y que si además quieres que reciba señales (la función bidireccional), necesitas la versión 2026.6. Así que antes de liarte a instalar nada, actualiza tu servidor.

La magia de HAIR está en cómo gestiona los dispositivos virtuales. Antes, para meter un ventilador «tonto» en Home Assistant tenías que crear entidades a mano en YAML, asociar servicios, mapear comandos… una pesadilla que desanimaba a cualquiera. Ahora el proceso es este:

Todo desde la pantalla. Free YAML total. Y lo que creas en HAIR convive perfectamente con el resto de tu instalación: puedes usarlo en automatizaciones, en dashboards, en scripts… como cualquier otro dispositivo inteligente de tu casa.

Una aclaración honesta: esta nueva arquitectura ya tiene las primeras integraciones oficiales para teles LG y Samsung. Si tienes alguna de esas marcas, Home Assistant la reconoce directamente sin necesidad de configurar nada a mano. Para el resto de aparatos —ventiladores chinorris, aires de marca «Nisu», mandos universales— hay que meter los comandos de alguna forma. Y aquí es donde entran las dos herramientas más potentes de HAIR: el Sniffer y el Clipper.

Capturar mandos con el Sniffer: así se hace en 2026

El Sniffer es la pestaña de HAIR donde ocurre la magia de capturar comandos. Si tienes el mando físico del aparato a mano, este proceso es casi divertido. Casi.

El flujo es simple:

  1. Abres la pestaña Sniffer en HAIR.
  2. Coges tu mando físico y apuntas al Athom (o al receptor de tu emisor compatible).
  3. Pulsas el botón que quieres capturar, por ejemplo «Encender».
  4. En la pantalla aparecen varias señales infrarrojas a la vez. Esto es normal y tiene su explicación técnica: los mandos baratos que usan el protocolo NEC a veces emiten varias señales al mismo tiempo.
  5. El truco: quédate siempre con la señal más larga. Pulsa el botón un par de veces y fíjate cuál se repite de forma consistente y cuál es la más extensa en código.
  6. Si dudas, usa el botón TEST: ese botón dispara la señal candidata a través del Athom y puedes ver en directo si el ventilador responde o no. Sin salir de HAIR, sin automatizaciones intermedias. Apuntas, pruebas, confirmas.
  7. Una vez tienes el candidato ganador, le das a ASSIGN: seleccionas tu dispositivo virtual, le pones nombre al comando (o eliges «Custom» si el nombre que buscas no aparece en la lista predefinida) y lo guardas.

Repites este proceso para cada botón: encender, apagar, subir velocidad, bajar velocidad, modo natural… Los que tenéis ventiladores de marca «Nisu» o similares sabéis que esto antes era un calvario de tres horas. Ahora son veinte minutos de trabajo limpio.

Una vez guardados los comandos, vuelves a tu dispositivo en HAIR y los ves listados. Para poder usarlos desde el panel de control de Home Assistant, solo necesitas asignarles una acción: vas a ACTIONS, seleccionas qué quieres que haga ese botón, y ya tienes el comando creado, funcionando y disponible en tu interfaz como si siempre hubiera estado ahí.

Triggers: cómo saber si la tele está encendida aunque uses el mando físico

Aquí viene la función que más me ha volado la cabeza de todo este sistema. Los que llevamos tiempo con domótica sabemos que el estado de los aparatos controlados por IR siempre ha sido el talón de Aquiles de este protocolo.

El problema es este: tú enciendes la tele con tu mando físico desde el sofá. Lo normal. Pero Home Assistant no ha mandado esa orden, así que para él la tele sigue apagada. El sistema está ciego. No sabe lo que ha pasado. Y si luego quieres montar una automatización que haga algo cuando la tele se enciende, estás vendido.

HAIR tiene la solución en un botoncito que pone TRIGGER. Y funciona así:

  1. Para cada comando capturado, puedes crear un trigger: una automatización que se dispara cuando el Athom recibe esa señal infrarroja concreta.
  2. Configuras el trigger del botón «Power» de tu mando físico.
  3. Creas una automatización que, cuando el Athom detecte esa señal al vuelo, cambie el estado de la entidad «tele» en Home Assistant de apagado a encendido (o viceversa).

El resultado: aunque uses el mando físico desde el sofá apuntando hacia la tele, Home Assistant se entera. El estado se actualiza. Tus automatizaciones funcionan. Y tú sabes en todo momento si la tele, el ventilador o el aire están encendidos o no.

Seré honesto: no es infalible al cien por cien. Si pulsas el mando apuntando hacia la pared y el Athom no capta el destello, el estado se desincronizará. Pero es infinitamente mejor que estar completamente a oscuras como estábamos antes. Para la inmensa mayoría de los casos de uso reales, funciona de maravilla.

Esto convierte el Athom, combinado con HAIR, en algo muy parecido a un sistema de domótica de verdad para aparatos que «no son inteligentes»: la tele antigua, el ventilador de pala, el proyector del salón… todos ganan estado real en Home Assistant sin cambiar el hardware y sin dejar de usar el mando físico cuando te da la gana.

Si quieres profundizar en cómo construir automatizaciones inteligentes a partir de eventos como este, tienes una guía completa de Home Assistant donde se explica el sistema de automatizaciones de arriba abajo.

El Clipper: cuando no tienes el mando o quieres migrar desde SmartIR

El Sniffer es perfecto cuando tienes el mando físico delante. Pero, ¿qué pasa cuando el mando se ha roto, te lo ha comido el perro o simplemente no quieres pasarte veinte minutos botón a botón? Para eso existe el Clipper.

El Clipper tiene dos modos de trabajo:

Catálogo interno de HAIR

HAIR trae un catálogo de mandos de marcas conocidas: seleccionas la marca, por ejemplo Samsung para una tele, y te carga los comandos base listos para asignar a tu dispositivo virtual. Sin capturar nada, sin buscar nada. El único «pero» es que, de momento, el catálogo está algo tieso y solo cubre algunas marcas. Si tu aparato es de una marca que no está en la lista, hay que tirar del segundo modo.

Migración desde SmartIR

Aquí viene lo que más les va a alegrar el día a quienes llevaban años con SmartIR. SmartIR tiene una base de datos enorme de códigos para cientos de marcas y modelos. El problema es que SmartIR guarda los códigos en formato Broadlink Base64, y HAIR solo entiende formato Pronto Hex. Son dos idiomas distintos e incompatibles entre sí.

Para resolver este problema sin que nadie se vuelva loco haciendo conversiones manuales, hay disponible una herramienta web gratuita. Funciona así:

  1. Entras en programarfacil.com/hair desde tu navegador.
  2. Buscas tu marca: pongamos, un aire acondicionado Daikin.
  3. La herramienta te muestra todos los comandos disponibles con su código ya convertido a formato Pronto Hex.
  4. Copias el texto.
  5. Vuelves al Clipper de HAIR, lo pegas, lo validas y lo asignas a tu dispositivo virtual.

Pim pam toma lacasitos. Tu chiringuito de SmartIR migrado a la nueva plataforma sin haber tocado una sola línea de código.

Aires acondicionados: el truco para no acabar en el loquero

Los aires acondicionados merecen una sección aparte porque son el mismísimo demonio en el mundo de los infrarrojos. No porque sean difíciles de capturar, sino por un motivo técnico que los hace radicalmente distintos a cualquier otro aparato.

Una tele, un ventilador o una barra de sonido envían comandos simples: «encender», «subir volumen», «modo eco». Son señales discretas y sencillas. Un aire acondicionado no. Cada vez que pulsas un botón de tu mando, el aparato envía el estado completo del sistema en un solo paquete: temperatura, modo de operación (frío, calor, deshumidificador, ventilador, auto), velocidad del ventilador, temporizador, oscilación… Todo en un bloque de datos.

¿Cuántas combinaciones posibles hay? Un modelo normalito de aire puede tener fácilmente 180 combinaciones distintas entre temperaturas (16°C a 30°C), modos (5-6 opciones) y velocidades de ventilador (4-5 opciones). Si te pones a capturar o importar las 180 en el Clipper una por una, te garantizo que acabas buscando piso en un centro de salud mental.

El truco está en trabajar con la cabeza, no con la fuerza bruta: trabaja con presets.

Nadie en el mundo real usa 180 modos de un aire acondicionado. Seamos honestos. La mayoría de la gente usa tres o cuatro configuraciones durante toda la vida del aparato:

Captura o importa esos 3-4 comandos exactos. Guárdalos como botones en tu panel de control de Home Assistant. Y con eso tienes cubierto el 99% de tu vida real con el aire acondicionado. Sin haberte pasado toda la tarde copiando combinaciones. Sin haber sufrido una avería mental seria.

Es un consejo de chapote a chapapote: menos es más. Los automatizadores de verdad no configuran todas las opciones posibles, configuran las que van a usar.

Conclusión: tu casa inteligente sin YAML ni hexadecimales

Hagamos recuento. Lo que tenemos hoy en 2026 para integrar mandos por infrarrojos en Home Assistant es lo siguiente:

Lo más importante de este tinglado no es solo que sea más fácil —que lo es, muchísimo más— sino que ahora cualquier aparato «tonto» de tu casa puede convertirse en un ciudadano de primera clase en Home Assistant. La tele antigua, el ventilador de pala, el proyector del salón, el aire del cuarto de los niños… Todos ganan control remoto, estado real y capacidad de participar en automatizaciones.

Eso es lo que significa tener una casa verdaderamente inteligente: no depender de que el fabricante haya decidido hacer su aparato compatible con tu plataforma. Hacerlo tú. Con un cacharro de diez euros, una integración open source y media hora de tu tiempo.

Si te has pasado al lado fácil de HAIR y has jubilado el YAML de los infrarrojos para siempre, ya sabes lo que tienes que hacer: escribe PELAZO en los comentarios del vídeo. Así sé que eres de los que ya no le tienen miedo a meter cualquier cacharro en su casa inteligente.

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